PIZZA
(Rendimiento: 2 pizzas grandes)
Tiempo de preparación: 2 horas
Ingredientes:
2 tazas de harina de trigo (500 g, aproximadamente)
¾ de taza de agua hervida
4 cucharadas soperas de manteca vegetal (50 g aproximadamente, puede sustituirse por mantequilla o margarina, incluso aceite de olivo)
1 sobre de levadura instantánea (11 g, aproximadamente)
1 cucharada cafetera de sal
1 cucharada cafetera de polvo para hornear (se puede sustituir por bicarbonato de sodio)
150 g de queso manchego rallado
Para la Salsa:
2 tazas de puré de tomate
¼ de taza de agua
3 tiritas de tocino
4 cucharadas de aceite vegetal comestible
2 cucharadas cafeteras de orégano (entero o molido)
1 cucharada cafetera de pimienta negra molida
1 cucharada cafetera de mejorana molida
½ cucharada cafetera de ajo en polvo
½ cucharada cafetera de cebolla en polvo
½ cucharada cafetera de sal de mesa
½ cucharada cafetera de albahaca en polvo
½ cucharada cafetera de hojas de laurel molidas
¼ de cucharada cafetera de tomillo triturado
Utensilios:
Tabla de amasar (puede usar la mesa)
Pocillo de peltre con capacidad de ½ L
Cacerola de acero inoxidable con capacidad de 2 L
Taza (de preferencia medidora)
Colador de orificio medio
Cuchara sopera
Cuchara cafetera
Licuadora
Tabla para picar
Cuchillo
Pala o cuchara para guisar
Cucharón de acero inoxidable
Charola para hornear (de preferencia redonda)
Frasco de vidrio con tapa, con capacidad de 500 ml (previamente esterilizado)
Bolsa de plástico limpia, del tamaño de las pizzas
Etiqueta adhesiva
Procedimiento:
Cierna la harina y la coloca sobre la tabla. Forme un hueco en el centro y agregue la levadura (en seco) junto con la sal, el polvo para hornear y la manteca. En el pocillo, ponga a calentar los ¾ de taza de agua y cuando esté tibia, viértala, poco a poco, sobre la fuente, al mismo tiempo que extiende y masajea con las manos. Hágalo hasta que la masa se despegue fácilmente de la tabla y resista estirarse sin que se rompa (aproximadamente 40 minutos de amasado).
La masa en un inicio estará pegajosa y chiclosa, por lo cual, es muy importante no agregar más harina, ya que puede quedar dura la pasta. Una vez que esté lista, déjela reposar ½ hora.
Ponga en la cacerola de acero inoxidable a calentar las 4 cucharadas de aceite y fría las tiritas de tocino. Cuando estén bien doraditas, vacíe el puré, agregue ¼ de taza de agua, la sal y condimentos y fría por 10 minutos. Transcurrido este tiempo, cuélelo.
Tome 1/2 cucharada cafetera de harina y esparza sobre la mesa. Tome la mitad de la masa y forme una bola. Con la mano empuñada (con los nudillos) presione sobre la masa a manera de aplanarla, mientras con la otra la toma del borde y vaya girando la masa. Levante la masa aplanada y coloque sobre los nudillos, con el puño cerrado, mientras estire con la otra mano hacia abajo.
La masa debe quedar con un grosor aproximado de ½ cm. Repita este procedimiento para la otra mitad de la masa.
En una charola engrasada, coloque la masa extendida, agregue 1 taza de salsa al centro y esparza hacia los lados, usando el mismo cucharón. Póngale una capa de queso y, enseguida, los ingredientes que desee. Meta al horno caliente a 300°C hasta que, levantando un poco la pizza, se vea ligeramente dorada la base (25 min, aproximadamente).
Envasado y conservación:
Guarde la masa de la pizza, ya extendida y sin hornear, dentro de una bolsa de plástico sin haberle puesto la salsa, los ingredientes y el queso. Sáquele todo el aire posible y guarde en el congelador. No olvide colocarle una etiqueta con el nombre del producto, fecha de elaboración y caducidad.
En un frasco estéril vacíe la salsa aún caliente (procure dejar 1 ½ cm entre la boca del frasco y la salsa). Ponga de cabeza el frasco por 3 min. Y, pasado este tiempo, enfríe al chorro de agua, guarde en un lugar fresco y seco. No olvide colocar una etiqueta con el nombre del producto, fecha de elaboración y caducidad.
Caducidad:
La base para pizza elaborada mediante esta tecnología tiene una duración de, aproximadamente, 2 meses; la salsa aproximadamente 6 meses.
Para descongelar:
Saque la pizza del congelador aproximadamente ½ hora antes de que la vaya a cocinar y póngala en un lugar tibio.
Aporte nutrimental:
La pizza aporta a la dieta una cantidad importante de carbohidratos y grasas, que son la principal fuente de energía que utiliza el organismo. Aporta, también, una pequeña cantidad de proteínas que sirven para el mantenimiento y formación del tejido muscular.
Dato interesante:
La pizza tradicionalmente debe ser delgada. La masa se elabora propiamente como el pan blanco o bolillo. La esponjosidad de la masa está dada por el gas (producto de la respiración de las levaduras) que queda atrapado en la masa y por la degradación del polvo para hornear, producto de la alta temperatura del horno.
Beneficio:
Al preparar pizza, asegura la calidad de los ingredientes que utiliza, así como de la higiene con que la elaboró. Además, obtiene un ahorro de aproximadamente 30% en comparación al producto comercial.
Recomendaciones:
Puede ponerle ingredientes tales como salchichas, jamón, pimiento verde, champiñones, piña o cualquier combinación que sea de su agrado.
Puede usar otros quesos más madurados como el parmesano o mozzarela para darle un mejor aroma a la pizza.
Puede agregarle a la masa para la base de la pizza condimentos tales como ajo y cebolla en polvo.
En lugar de las 2 tazas de puré de jitomate, puede moler 4 jitomates frescos, colarlos y agregar una cucharada sopera de fécula de maíz. Después coloque al fuego hasta que espese.